Sus propiedades nutritivas son muy apreciadas. Estudios norteamericanos han visto que pueden ayudar a reforzar el sistema inmunológico y por tanto mejorar la capacidad del organismo para la lucha con el cáncer. Esta planta comestible crece en terrenos salinos, de ahí que tenga un sabor un tanto salado.

 

Su textura es crujiente y es rica en proteínas, hidratos de carbono, ácidos grasos insaturados (buenos para el corazón y la salud en general). Vitaminas y minerales como el calcio, magnesio, sodio, potasio y yodo. Estos tres últimos contribuyen al equilibrio electrolíticos, con lo que constituye una buena fuente de hidratación y fibra.